Dislocaciones (Anahí GZ): subversión y política del cuerpo que habla

Aventurarse a leer un libro de poesía es una moneda al aire: no se sabe qué se va a encontrar. Abrir y dejarse ir a Dislocaciones, de Anahí GZ, es todo un viaje de éxtasis a través del cual hay renacimiento, sanación y purga.

No es casualidad que este poemario se llame así, Dislocaciones, es decir, ¿cuándo hemos podido y querido reconocernos rotas/os? Y más aún, ¿cuándo hemos sido valientes y rebeldes al abrazar esos fragmentos y esas heridas?

Bien mencionaba Norma Silva, una de las presentadoras del libro, que con éste se estaba presenciando un alumbramiento. Y sí, se mira el nacimiento de una poeta que le da lenguaje al cuerpo; pero a ese cuerpo doliente de todos los días, al cuerpo asfixiado por el sistema, al cuerpo legítimo.

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Se vive un renacer al leerlo, porque ese lenguaje del cuerpo habla de todos los gritos de dolor enmudecidos por las opresiones y violencias, esas palabras y alaridos que no se verbalizan.

“Quiero una virgen que para variar no sea virgen. Quiero una guadalupana con la cabeza rapada y un piercing en la ceja, que se muerda las uñas hasta que le sangren los dedos, que se pierda en pastillas para soportar el día, que tenga miedo de cerrar los ojos y morirse…”, dice en un fragmento del poema Oración Cíclica, mismo que fue parte de su performance Balada de Animalidad.

Además de lo anterior, el lenguaje sanador de estos poemas recurre a nuestra sexualidad femenina, que ha sido castigada, enmudecida e invisibilizada a lo largo de la historia, pero que retorna liberadora en todo su esplendor, fuerza y placer.

Santidad

La autora hace algo curioso con el concepto de santidad. Es subversiva al utilizar el recurso de la blasfemia, de una manera que podría generar un replanteamiento de los imaginarios designados por el Judeocristianismo y otras corrientes religiosas.

Tenemos a la mujer tentación, la mujer siempre pecadora; y por el otro lado a la figura suprema de una deidad masculina que no debe ser alcanzada, y mucho menos corrompida por una pecadora que acabe o alcance esa perfección.

La ciudad

Las realidades tan divididas que se viven en la metrópoli, sobre todo en los alrededores, son un elemento visiblemente rescatado en esta obra; la periferia como resistencia. Con sus violencias, tristezas y las escenas que entran en cada verso resultan familiares y llevan a una reivindicación del barrio y de la sororidad entre hermanas en esos espacios. 

Sin duda la ópera prima literaria de esta autora nos ofrece un sinfín de posibilidades; lo subversivo y sexual; lo melancólico y violento; lo corporal y político. Todo un conjunto que conforma el imperdible poemario de Anahí GZ; periodista, escritora y performancer mexicana.

Si deseas obtener el ejemplar digital o físico puedes pulsar aquí. O puedes contactarla a través de su blog Lesbos Intergaláctica y en la página de Facebook.

Además, no te pierdas en unas horas la lectura performática de Dislocaciones a cargo de su autora, a través de la fanpage El Rule Comunidad de Saberes:

Dislocaciones, Anahí GZ

Viernes 27 de noviembre de 2020

18:00 horas

Facebook: @ElRuleComunidad


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