¿Es malo ser aspiracionista o de clase media?

«Si ser ‘aspiracionista’ es tener sueños, ganas de triunfar, ganas de salir adelante, si eso es ser ‘aspiracionista’, pues que nos apunten en la lista”, manifestó Ricardo Anaya en respuesta a los recientes señalamientos que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hizo con referencia a la clase media.

Durante las conferencias matutinas, AMLO realizó diversas críticas sobre este sector social, lo que ocasionó una discusión en redes.

“Sí, sí sí, hay un sector de la clase media que siempre ha sido así, muy individualista, que le da la espalda al prójimo, aspiracionista, que lo que quiere es ser como los de arriba y encaramarse lo más que se pueda sin escrúpulos morales sin ninguna índole, son partidarios del que no transa no avanza”, aseveró en la conferencia del 14 de junio.

En la mañanera del 21 de junio, López Obrador también aseguró querer «sacar de la pobreza a millones de mexicanos para constituir una nueva clase media, más humana, más fraterna, más solidaria”, entre otros comentarios. Pero a todo esto…

¿Qué es la clase media?

De acuerdo con el informe Cuantificando a la clase media en México: Un ejercicio exploratorio del Inegi, este sector es un estándar que se caracteriza por tener un trabajo estable, una vivienda segura y propia, acceso a servicios de salud, tener ingresos que permitan tener vacaciones y proveerse de diversos servicios como educación, ocio y ahorro.

De manera más específica, apunta que un hogar de este sector tiene cuatro integrantes en la familia, computadora, un gasto aproximado de 4 mil 300 pesos trimestrales en comida, uso de tarjeta de crédito con un abono mayor a mil 600 pesos, un integrante de la familia es asalariado con contrato en una empresa, y la cabeza del hogar terminó la preparatoria.

Además, el informe señala que la mayoría de los mexicanos, 59.1 por ciento, pertenecen a la clase baja, mientras que 39.1 por ciento es de clase media y únicamente 1.7 por ciento es parte de la clase alta.

Sin embargo, aunque hay estudios de diversas ONG y dependencias u organismos gubernamentales que se han encargado de generar datos e información a este respecto, no hay una definición clara establecida para cada estrato.

Clase media
Gráfico | Inegi

Ricardo Anaya continúa su respuesta a AMLO, en el mismo video entrevista a diversas personas que cuentan sus metas: como estudiar en el extranjero, tener un negocio o vivienda propia. Y es en este punto donde debemos preguntarnos…

¿Qué es ser aspiracionista?

En un contexto sociológico podría referirse de manera despectiva a una persona que aspira a pertenecer a un estrato socio económico superior al suyo.

Y es aquí donde empezamos a tocar las mismas heridas de siempre, pues en México como en otros países del sur global hay una historia en donde el colonialismo es uno de los grandes protagonistas y parteaguas de la sociedad.

Con la conquista española en nuestro país se instauraron las ideas del ‘progreso’ y el ‘desarrollo’, ya que aunque había ciudades y civilizaciones, estas no solo fueron descartadas, sino destruidas, saqueadas y sometidas por los europeos. De este fenómeno surgieron las jerarquías sociales, y como consecuencia el racismo.

Así nació el sistema de castas en la Nueva España, en donde los más privilegiados social, política y económicamente eran los hombres blancos europeos, y quienes no tenían ningún beneficio y que además eran castigados por sus condiciones eran las personas indígenas, negras o no blancas.

Además de estos hechos históricos, no olvidemos que en Europa surgió el capitalismo, y diversos pensadores establecieron algunos conceptos, como Karl Marx lo hizo con el de clases sociales.

Clases sociales | Sistema de castas de la Nueva España
Ignacio María Barreda: Las castas mexicanas. 1777.

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Este reojo a la historia nos ayudaría a entender que en países como el nuestro, la sociedad ha sido lastimada con brechas de desigualdad, porque mientras la gran mayoría de la población era racializada y por tanto castigada en la pobreza, un grupo muy reducido gozaba de privilegios.

Esta ha sido una realidad latente hasta nuestros días, como lo podemos ver con el total de 1.7 por ciento de la población que pertenece a la clase alta en el país.

Estas heridas nos han marcado de manera en que renegamos de nuestros orígenes, nos duele nuestro color de piel (si somos morenos), nos duele la pobreza, y por tanto el ‘éxito’ se mide en si parece que salimos de esas condiciones.

Para este sistema ese ‘progreso’, ese ‘deseo de superarse’ es un motor para que la gran fuerza de trabajo sea todavía más productiva y consuma más.

Aunque hay sectores que obviamente están oprimidos, y otros no, si se ve objetivamente el mundo podría dividirse únicamente entre clase trabajadora y clase alta.

Claro que hay matices, y es por ello que surge la idea de la clase media, pues este sistema permite maquillar nuestras formas de vida.

Por ejemplo, si somos de clase baja y vivimos en una colonia muy alejada de la ciudad, en una de las periferias pobres, podemos acceder a créditos que nos permitan endeudarnos con un celular, electrodomésticos, arreglar nuestra vivienda, e incluso nuestra persona, de manera que aparentemente se reducirían los indicadores de pobreza o de nuestra condición.

En el caso de la clase media, aunque también son parte de la gran fuerza de trabajo, tienen un mejor ingreso, lo que les permite tener acceso a más y mejores créditos, con ello pueden adquirir viajes, propiedades y más comodidades. Entonces…

¿Está mal ser aspiracionista?

La respuesta no es sí, aunque definitivamente no es un halago, pues estamos hablando de conductas que se originaron siglos atrás por fenómenos históricos terribles.

Estos comportamientos se mantienen, pues la idea de ser ‘mejor’ es alejarse de la pobreza, y ‘parecerse’ a la clase alta aunque no pertenezcamos nunca a ella.

Con ello perpetuamos el racismo, machismo y clasismo. Permanece el ‘echeleganismo’ y la meritocracia, el “querer es poder”, y el “pinche bola de subsidiados, prietos, nacos”.

Y no, querer no es poder. Las condiciones de vida que arropan a una persona desde que nace, van a determinar qué tantas oportunidades va a tener en el futuro.

Aspiracionista

¿Naciste en una familia con buenos ingresos económicos? ¿eres blanco? ¿ibas a escuelas bilingües o privadas? ¿vivías en una casa grande o en una buena zona en la ciudad? ¿viajabas al extranjero?

Visibilizar los privilegios no significa andar de policía de la vida de las personas, pero sí nos puede ayudar a permitirnos hacer un ejercicio para saber desde dónde nos estamos pronunciando y cómo entendemos la realidad social.

Con ello podríamos destruir estos mitos y estructuras que siguen perpetuando las violencias y opresiones de la gran mayoría en el mundo.

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