I May Destroy You: Un retrato real y humano de una víctima sexual

I May Destroy You es una serie de HBO, creada, producida, escrita, co-dirigida y protagonizada por Michaela Coel, que cuenta la historia de Arabella, una escritora de ascendencia ghanesa que en medio de un bloqueo creativo, decide salir de fiesta con sus amigos y que a la mañana siguiente recuerda —entre lagunas mentales—  que la noche anterior sufrió una violación a manos de un desconocido.

Durante 12 capítulos acompañamos a Arabella en su proceso de reconocimiento y afrontamiento de lo sucedido, sumergiendo al personaje en una inmensa catarsis que la lleva a reconectar con ella misma y la somete a una profunda reflexión sobre el machismo, sexismo, racismo y clasismo que ha sufrido en su vida.

Esta serie desafía los clichés que solemos ver en este tipo de historias. La protagonista no cumple con el clásico estereotipo —replicado por los medios— de la víctima que se avergüenza de hablar sobre el tema o se suelta a llorar a solas sintiéndose culpable. Al contrario, revela a una mujer fuerte que afronta lo sucedido y decide llevar su caso hasta las últimas consecuencias

Arabella nos muestra una cara distinta con la que se pueden identificar quienes han vivido traumas similares y que han atravesado este proceso de formas distintas a las que nos ha vendido el cine y la televisión. Por eso que podemos ser partícipes de su sufrimiento, conectar y empatizar con ella, mostrándonos que el camino hacia la sanación no es lineal y que las personas atravesamos distintas etapas que no siempre se viven en el mismo orden ni de la misma forma. 

Tal vez te interese leer: 20 años del estreno de Shrek, el ogro que conquistó nuestros corazones

Un panorama crudo y humano

I May Destroy You narra una realidad desde un punto de vista más humano y a la vez crudo para el espectador. Nos presenta los diferentes mecanismos de defensa con los que las víctimas sexuales enfrentan sus agresiones, al retratar a una mujer vulnerable pero a la vez llena de rabia, por momentos evasiva y con un profundo deseo de visibilizar su dolor y hacer de sus cicatrices parte de ella sin dejar que interfieran con su vida.

Arabella utiliza su poder en las redes sociales (antes de escribir su libro era popular en Internet por haber escrito un PDF sobre la vida Millennial) volviéndose «activista digital», aunque esto resulta en un abrumador cansancio emocional para ella y su círculo social.

Esto podría interpretarse como una crítica de la realidad que vivimos a diario al exponernos tanto a los medios digitales, en los que muchas veces, de forma inadecuada, buscamos círculos de apoyo y un espacio libre para expresarnos o compartir opiniones. 

La protagonista se envuelve tanto en sí misma y en compartir su experiencia individual, que de pronto podría parecer que desea ser la única portadora de la  “bandera de víctima sexual”, excluyendo a todas las demás personas que han atravesado la misma situación y la han afrontado de formas distintas.

Kwame y Terry, los dos mejores amigos de Arabella, cuentan su propia historia, pero dentro de sus realidades individuales, comparten un mismo dolor. Todos sufrieron violencia en diferentes maneras, mostrándonos que ningún proceso psicológico (o dolor) es más válido que otro

Algo que se agradece mucho de esta serie es que nos enseña que existen diversas formas en las que una violación puede pasar desapercibida (muchas de ellas por ser conductas normalizadas), transformándose en un aprendizaje continuo sobre el consentimiento, el engaño y la importancia de las redes de apoyo para sanar. 

La revictimización no es un recurso bienvenido

A pesar de ser la víctima, Arabella no está exenta de ejercer violencia hacia otras personas, pues de manera consciente o inconsciente la podemos ver en distintos momentos teniendo actitudes y conductas que ponen en peligro la integridad y las emociones de los demás

Por otro lado, la protagonista disfruta de momentos felices con su familia y amigos, mantiene deseo sexual y de relacionarse con gente, acude a terapia psicológica, tiene recaídas emocionales y conductas auto destructivas y dañinas hacia su persona (drogarse, consumir alcohol en exceso, buscar constantemente a una persona que no la valora),  como cualquier otra persona y su condición traumática no la limita a vivir como lo hacía antes ni a cambiar sus hábitos

Esta historia se cuenta desde el punto de vista de la víctima y su círculo de apoyo y ninguna de las conductas anteriores se utiliza como catalizador de su agresión, evitando el clásico y cansado recurso de revictimización que ya hemos visto en otras ocasiones.

También nos ofrece una muestra clara de lo común que es recibir este tipo de denuncias por parte de mujeres y el porqué la mayoría de los hombres sexualmente agredidos no alzan la voz al sentirse humillados y no tomados en cuenta como un caso serio.

Michael Coel sufrió una violación en la vida real, y aunque su intención con esta ficción no era retratar su historia de manera biográfica, su experiencia sí influyó y dio en el clavo exacto para conectar con el espectador y mostrar una visión real y humana de una víctima sexual.

Esta serie es recomendable, no solo para quienes hayan sufrido un trauma de esta índole, sino para todas las personas que deseen aprender sobre consentimiento, micro violencias, violencia y cómo brindar apoyo a una víctima de un crimen sexual o afrontar un proceso como el de Arabella

Este es el tráiler oficial, para que le eches un ojo.

Tráiler oficial I May Destroy you

Lee otros textos de Giselle Yu aquí

¡Síguela en sus redes sociales!

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *