Las fallas de Nuevo Orden, y el miedo de los ricos

¿La película Nuevo Orden habla de un miedo que tienen los ricos? ¿Qué intenta decirle a los espectadores que están yendo a las salas de cine? Después de la reciente polémica desatada en redes, misma que se dio desde la presentación del trailer de la cinta, hubo una serie de críticas publicadas en diversos medios. Algunas opiniones dicen que busca victimizar a los ricos, que habla de un temor a la gente pobre y sobre un control militar del país. 

No es la primera, y seguramente tampoco el último filme que hable sobre este tema. Prueba de ello es la reciente ganadora del Oscar Parásitos, del director coreano Bong Joon-Ho. Este gran trabajo cinematográfico logró un objetivo de dejar una reflexión sobre la mesa. Desde el nombre, Bong Joon-Ho creó una especie de acertijo, pues deja en juicio de cada uno determinar quiénes son los parásitos en la historia, y de esta manera desvelar cómo, por qué y desde dónde nos pronunciamos. 

Sin embargo, hay que tener en cuenta que Bong Joon-Ho es sociólogo, y no-blanco, lo cual claramente influyó en una creación más elaborada, compleja y desde una posición crítica. Desde algunas entrevistas explicó que si bien la familia pobre se infiltra en la casa y vida de los ricos, estos últimos dependen de la atención y cuidados de otras personas.

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En Parásitos los personajes están muy bien construidos. Quienes son los dominantes son los de la familia pobre, son inteligentes y con cualidades, en palabras del mismo director:

La familia pobre es lo suficientemente inteligente y hábil como para prosperar en muchos trabajos, pero el sistema no le da la oportunidad de hacerlo”.

– Bong Joon-Ho

En cambio, los de la familia rica son arrogantes, sienten repulsión por los otros que no son como ellos, y algo banales y frívolos, pero de una manera discreta y natural.

Poster oficial de Nuevo Orden

Por otra parte, aunque en Nuevo Orden hay escenas que sugieren una indiferencia de los personajes privilegiados ante el caos que hay, en otras se presentan situaciones en las que esos mismos personajes son una especie de víctima. Los dominantes, y más compuestos por cualidades que los hace ver “humanos y razonables”, son los ricos, mientras que los personajes pobres poseen una furia que obviamente cae en lo grotesco y poco humano. 

Por otro lado, entrevistas ponen en evidencia el verdadero discurso de Michel Franco, por ejemplo en una declaró que decir whitexican puede ser profundamente racista, lo que prueba que este director ignora lo que es el racismo.

Otro aspecto importante destacado por la crítica de cine Fernanda Solórzano es el control militar, que podría ser muy perjudicial si llegara a darse, aunque como ella lo menciona, solo se trate de una distopía. Sin embargo, cabe resaltar que hay una atmósfera a lo largo de los hechos que da la sensación de que si llega a haber un control de ese tipo, será culpa de las fuertes manifestaciones, como sabemos la mayoría las lleva a cabo la clase trabajadora.

El miedo de los ricos

En Un Mundo Maravilloso, del director mexicano Luis Estrada, otra cinta que aborda esta temática, hay una escena bastante particular. En resumen, esta narra la historia de un hombre en situación de calle (Pérez) que borracho cae de un edificio. La prensa cree que estaba protestando por su situación marginal y el presidente junto a su esposa tiene una reacción al respecto:

Esposa: Dime la verdad ¿no te dio lástima cómo vive este hombre?

Presidente: ¿lástima? Me dio asco

E: Pues no deberías expresarte así ¿tú crees que este señor es pobre porque quiere?

P: Por supuesto que sí

E: ¡No digas tonterías! ¿Pero cómo me puedes decir una cosa así?

P: A ver nena, ¿quieres que te lo explique? Mira en un estudio que realizamos en la Secretaría a la pregunta “¿Por qué cree que usted es pobre?”, ¿Tú sabes lo que respondió la gente?

E: Ni idea, bueno supongo que le echarán la culpa al sistema

P: El 40% dijo que por voluntad de Dios, otro 30% que porque así es la vida, el 20% que por mala suerte, solo el 10% nos echó la culpa a nosotros

E: No te creo nada

P: ¿Quieres que hagamos la prueba? ¡Mari! 

(llama a Mari, la trabajadora doméstica)

Mari: ¿Sí, señor?

P: Mira Mari, te queremos hacer una pregunta, pero me vas a contestar la verdad ¿eh? ¿Por qué crees que tú y tu familia son pobres? 

M: La verdad señor hace unos años creía que era la voluntad de Dios, luego pensé que era mala suerte, pero ahora estoy segura que es culpa de este gobierno y de todos esos hijos de la chingada que estuvieron antes que usted

E: Gracias, Mari. Ya te puedes ir ¿Ya ves? A lo mejor y este señor Pérez tampoco encaja en tus estadísticas

P: No te confundas, hay mucha diferencia entre Mari que por mucho sobre pasa los estándares de marginación, y que además es una persona económicamente productiva a las rémoras sociales como Pérez. Parásitos como esos son los que impiden el desarrollo de este país

E: Bueno pues di lo que quieras pero haz algo para ayudarlos

P: A ver, ¿como qué?

E: Bueno pues no sé, pero de veras me da terror pensar que un día esta gente se canse de vivir así, es que no quiero ni imaginarme de lo que serían capaces, a lo mejor y hasta nos comen vivos.

Lo peor de toda esta situación es que estas personas privilegiadas se sienten atacadas, muestran apatía ante la realidad social de personas que no son como ellos, y tachan de resentidos a quienes hacen estas observaciones y críticas. Lo que muchos de ellos no comprenden es que sí, hay mucha furia y dolor acumulado por las opresiones que se viven desde el cuerpo y en todos los aspectos de la vida. Habría que reivindicar el llamado resentimiento social, pues no hay otro sentimiento que esperar de tanta injusticia.

Por lo que vemos Nuevo Orden podría tratarse de un filme confuso, fallido y racista, que muestra de manera grotesca y poco humana a los pobres, y a los ricos con una especie de miedo latente, que podría ser el único acierto si las cosas no cambian. Saben que en una realidad muy lejana ellos serán los primeros.

Nuevo Orden, de Michel Franco

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