La cabeza pesa, hombros tensos, hormigas en las manos y la mente tiene un bucle de pensamientos que te hacen sentir como el mayor fraude de la historia.

Llevo varios meses sin lograr escribir un texto entero, quisiera decir que se trata de un bloqueo creativo y que ya no tengo ideas ni curiosidad, pero no es así. En realidad, tengo miedo.

Es aterrador darse cuenta de que las expectativas de querer ser una escritora de renombre serán difíciles de cumplir, pues el mundo está sobrepoblado y hay millones de mujeres como tú en espera de la gran oportunidad mientras se ganan la vida con textos acerca de la vida lujosa de celebridades.

Es terrorífico escuchar a tu mente lanzarte inseguridades, insultos y descalificaciones de lo que haces.

Es espantoso saber que allá afuera hay alguien que hace mil veces esto mejor que tú y que quizá tú te robas su oportunidad de dedicarte a esto.

De nuevo la mente ganó y sientes esa dificultad para respirar, el dolor en los hombros. El miedo ganó una vez más.

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